El libro que hoy presentamos confirma esa aseveración.
Nosotros los profes de Heriberto Huerta Luna es uno de esos libros que se vienen incubando desde lejos, quizá desde que, allá en la sierra nayarita, en 1963, iniciara su práctica docente como maestro de primaria. Me imagino que al través de los años, en las aulas de primaria, de secundaria, luego como funcionario de la Secretaría de Educación y Cultura… Lenta, pero segura fue madurando esta agradable obra que hoy nos comparte un profesor que ha dedicado más de 40 años a la “noble tarea de enseñar”, como nos dice el autor.
Una obra así elaborada salta todas las barreras y se hace significativa no sólo para quienes compartimos esta tarea, sino para cualquier lector.
Es pues, una obra que se trae no sólo atravesada en la garganta, sino en el corazón.
Es un gran privilegio presentar un libro tan emotivo. Los textos de una gran sencillez recuperan el viejo y nunca pasado de moda, recurso de la narración oral. El narrador, que es siempre la misma voz del profesor, cuenta como si fuera un amigo al que se tiene enfrente.
El libro rebasa con mucho las intenciones de su autor: “dar testimonio de tantas situaciones curiosas y ocurrencias de los profes”. Nos lleva de la mano para que conozcamos a los distintos tipos de profes, ¿Cuál de esos somos, con cuál nos reconocemos?…
Aparece el profe que se mantiene muy informado, el que mete la pata en el baile, el descuidado, del ziper- ya saben-, el novato, el que se puso abusado para cambiar una cobija, por un cambio de escuela, los carrilleros nunca faltan, tampoco el simpático, el que da gracias a la vida después del temblor del 85, el chambista, el glotón, el profe asistente a una conferencia que acaba con una expresión abruta del ponente. Circulan por estas páginas salpicadas de humor, muchos de los tipos de profesores.
También están presentes, las madres de familia, los intendentes y las secretarias y por supuesto no faltan los alumnos para completar el cuadro.
El profesor Heriberto descubrió una forma literaria muy adecuada para contar lo que se propone. Primero enmarca la situación, lo que nos permite conocer algún aspecto de la vida magisterial. Después presenta a su personaje, un profesor, alguno de ellos aunque sus nombres fueron cambiados, son reales, narra la anécdota y remata generalmente con un breve diálogo, chispeante.
La vida cotidiana en las escuelas es un gran motivo para escribir. Es magnífico que los profesores escriban, por lo menos un artículo acerca de su experiencia en las aulas porque nuestro trabajo debe ser revalorado primero por nosotros mismo y por la sociedad. Esa memoria seguro que engrandecería a esta profesión.
Por esa circunstancia es más valioso el testimonio escrito del autor de este libro: por que al contarnos los avatares de distintos profesores recupera con maestría valiosos testimonios de vida. Sin decirlo abiertamente, el autor nos conmina a continuar esta noble tarea de la enseñanza, poniéndonos muy bien la camiseta.
Una obra de recomendable lectura para todos los compañeros trabajadores de la educación.
Felicito ampliamente al profesor Heriberto Huerta por entregar al magisterio sonorense, y al acervo literario en general, una obra tan rica en todos sus aspectos.
Esteban Domínguez
Huerta Luna, Heriberto. Nosotros los profes. Editorial Garabatos, Hillo, Son. 2007
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